Querido .....,
“Querido .....”, esas 2 palabras me hacen sentir
algo raro, es demasiado formal para nosotros, tal vez demasiado para
cualquier persona; si me atrevo a escribirte ahora, es porque
simplemente quise hacerlo, por lo cual no te pido que me respondas, pero
esto, esto era necesario, lo sentía necesario y bueno, aquí estoy, aquí
me tienes sentado escribiendo la que, aunque a riesgo de sonar algo
presumido, es la mejor carta que he escrito jamás.
Quizás esté
siendo algo ridículo, es decir, ¿quién escribe cartas en estos días?,
pero la razón por la que lo hago, es porque tengo la esperanza de que en
algún momento mientras estás leyendo esto, una sonrisa pueda dibujarse
en tu rostro, y para mí, eso es mejor que cualquier otra cosa, porque
ahora me atrevo a confesar, fue lo que me enamoró de ti en primer lugar,
y esa imagen tuya en mi mente basta para toda una vida.
Es
curioso, parece que escribiendo puedo decirte lo que estando en persona
se me olvida, creo que esa es otra razón por la cual escribo esto,
porque, posiblemente lo olvide en el momento en el que te tenga de
frente y todo ese “discurso” que venía repasando una y otra vez en mi
cabeza se disuelvan en esos ojos de miel que estoy seguro a más de uno
tendrán dando vueltas y vueltas.
La verdad es nada, y lo que tú
creas cierto lo es todo; y yo honestamente creía que podía pasar junto a
ti todo el tiempo necesario como para devolverte aunque sea un poco de
la felicidad que yo siento en cuanto te veo; ahora me doy cuenta que he
sido un tonto, y tal vez un poco egoísta al pensar que podía tenerte
para mí cuando en realidad no lo es, porque tu corazón probablemente aún
tenga otro nombre en sus puertas, un nombre que, creo estar seguro no
es el mío.
Las razones no importan, lo que importa, es que el
verdadero motivo por el que estás leyendo esto en estos instantes es
porque esta es mi forma de decirte “lo siento”, siento el haberme
accidentalmente ilusionado de algo que mi cabeza junto con mi
imaginación tuvieron el descaro de crear, créeme cuando te digo que no
lo veía venir, pero bueno, quizás pasó para poder hacerme creer que aún
habían posibilidades ahí afuera para mí, y que tal vez no todo estaba
del todo perdido con este asunto del “amor”, aunque admito que ESA es
una palabra demasiado fuerte para esta carta.
No te sientas mal
por mí, estoy muy bien. De veras; como te dije algún día: “creo que aún
me falta mucho por aprender” y creo que voy por buen camino, empiezo
una nueva vida, y creo que es un muy buen comienzo.
Espero que seas muy feliz
Gracias
DANILO
No hay comentarios:
Publicar un comentario