viernes, 21 de marzo de 2014

A esta hora exactamente hay un niño en la calle.

Una noche tranquila como muchas, todo normal, ya todos en sus camas, mi abuela en la cocina viendo su telenovela y yo como siempre vagando en internet como quien no tiene nada que hacer. De repente, gritos ahogados que se escuchaban desde afuera de la casa, ¿quién hace eso a las once de la noche? ¿es algún indigente que ha perdido la cordura junto con su botella de trago barato? - "Ya se ha de ir" - pienso en mis adentros, pero continuaba, no se podía entender lo que decía y se estaba volviendo algo bastante irritante; pero aún mantenía la esperanza de que se fuera. Lo que pasó fue todo lo contrario: agarró valor para tener la osadía de acercarse a mi puerta y timbrar; timbra una, dos y hasta tres veces; enojado, bajo por las escaleras preparando una serie de blasfemias para el que se encuentre perturbando la tranquilidad de mi casa, aunque en el fondo esperaba que para cuando hubiese llegado a la puerta éste se haya ido, dejando todo en una jugarreta más que suelen hacer los vándalos de las calles a esta hora.

Lo que encontré, me hizo desear en serio de que se haya tratado de un vándalo que huyó y que solo quiso jugarme una broma. Con lo que me topé fue simplemente algo que hasta este momento me tiene apretando el corazón, un cuadro que se encuentra a la vista de todos y a la vez de nadie, un encuentro cara a cara con una realidad que muchos de nosotros ignoramos, una evidencia de la otra cara de la sociedad.

Ahí ante mis ojos estaba una cara sucia, un estómago vacío, una mirada de cristal y una frágil anatomía de no más de unos 14 años abrigada apenas por una sudadera con la capucha cubriendo sus orejas.
Junto a ese cuadro mientras se rodeaba con sus delgados brazos, sale desde lo más profundo de un pecho sin ilusiones y un corazón pequeño; algo que a mis oídos sonó como una súplica, un último intento: "ayúdeme con una cobija".

Mi abuela baja por las escaleras y voy hacia ella para contarle sobre aquel cachorro que se ha separado demasiado de su manada, agarramos una cobija y cuando los dos regresamos a la puerta, el muchacho ya se había ido...



Regresé a mi cama pero algo cambió, en mi mente sigue la pregunta dándome vueltas una y otra vez, se multiplican y lo peor es que nunca se van a responder.
¿A donde habrá ido ese muchacho? ¿Se habrá drogado? ¿Tendrá a donde llegar? ¿Habrá pensado que no quise ayudarlo? ¿Habrá escapado? ¿Donde están sus padres, saben que no está en su cama? ¿Cuánto tiempo lleva deambulando en la calle? ¿Ahora donde va a pasar la noche?

En todo este tiempo es cierto que jamás oculté mi desdén por la humanidad en general; pero, por alguna razón este muchacho hizo que deje de lado todo sentimiento de desprecio y repudio porque, el simple hecho de verlo ahí, parado frente a mi; frágil, con frío y vulnerable; mirándome con esos ojos vidriosos y su corazón de avión de papel con una ala rota, pidiendo ayuda para sobrevivir a la helada noche. Simplemente no pude contra eso, desgarró mi escudo y entró por alguna grieta de mi ya entumecido corazón para demostrarme quizás a mi mismo que no soy tan cruel como yo pensaba.

¿Por qué no fui a buscarlo? no debió haber ido tan lejos, me repetía mientras me sentía el peor ser humano del planeta. Esa imagen jamás se irá de mi mente, y el sentimiento de culpa tras haber dejado que se fuera sin siquiera proporcionarle algo para combatir a la noche no me dejará tranquilo por mucho tiempo. Solo espero que haya golpeado a otra puerta y haya tenido mejor suerte, existen buenas personas, de eso estoy seguro, personas como mi abuela que luego de haberle dicho lo que pasó y ver que el muchacho se marchó; fue hacia su altar a encender una vela y a dedicar una oración por aquel pichón de ala lastimada.



Espero que se encuentre bien.




jueves, 20 de marzo de 2014

La Muerte

Algo fuerte pero, no he dejado de planteármelo y llevo esta interrogante desde algún tiempo.

¿La muerte acaso nos vuelve más cercanos como familia y amigos? ¿Son las cosas ausentes las más anheladas por el hecho de que no volverán a estar con nosotros, y por eso hacemos lo mismo con las personas?

Pienso que el error de muchos de nosotros es que tenemos la idea de que nada ni nadie nos va a mover de este planeta, lo cual tiene como consecuencia acostumbrarnos a que nuestra presencia siempre va a ser constante, tanto así que hasta se vuelve "aburrido" para otros el tener que vernos siempre.

Cuando estamos muy familiarizados con algo, o alguien; esto automáticamente hace que perdamos el interés en ello, o en este caso, en esa persona. El simple hecho de tenerlo/a siempre ahí hace que nos despreocupemos porque, sabemos que al voltear a ver, al abrir los ojos en la mañana, al llamarle a su teléfono; él/ella estará ahí, y nada habrá cambiado; serán los mismos ojos, la misma voz, el mismo rostro que vimos esta mañana, durante el trabajo, o al irnos a dormir.

¿Y si de repente volteamos y él/ella ya no está ahí? ¿Y si al despertar ya no lo/a encontramos?¿Y si nunca más vuelve a contestar su teléfono?... ¿Y si...?

La vida es como una gran rueda de la fortuna; un instante estás en la cima, pero tarde o temprano hay que bajar, y es lo mismo con todos y cada uno sin importar las circunstancias, lo malo es que no todos nos percatamos de eso y pensamos que el viaje quizás no termine nunca, que su prolongación es indefinida, y nos programamos tan bien a esa idea, que cuando es nuestro turno de bajarnos nos toma totalmente por sorpresa; nunca lo vimos venir, jamás lo esperábamos, no creímos que llegaría tan pronto; tantas otras justificaciones, que al final nos damos cuenta de que dejamos cosas importantes por hacer o decir; pero que ya no habrá la oportunidad de hacerlas. Ya no habrá tiempo.

¿Cuántas palabras se habrán quedado olvidadas en el silencio de la memoria solo porque no supimos decirlas en el momento indicado? ¿Cuántos abrazos se enfriaron en nuestros brazos porque simplemente tuvimos cosas más importantes en ese momento, y decidimos dejarlo para más tarde? ¿Cuántas risas se apagaron porque no quisimos hacer el ridículo frente a los demás?

A lo que voy es que, muchas de las veces dejamos estas cosas a un lado porque siempre vemos que "podemos hacerlas luego" o en el mayor de los casos, nos resulta "irrelevante" porque siempre encontraremos algo más interesante o más importante por hacer. Sin embargo cuando nos damos cuenta de que ya se nos ha acabado el tiempo y que es demasiado tarde; vemos lo mucho que hubiera significado para nosotros haber podido compartir un poco más, aunque sean esos pequeños gestos que hubiesen guardado un poco más de la esencia de aquella persona en nuestro subconsciente.

Vida y muerte, son las dos caras de una misma moneda, dos bandos y donde no hay puntos intermedios ni zonas neutrales, es así de claro, vida o muerte, blanco o negro, un constante juego de azar en el que considero somos afortunados en seguirlo jugando.

Pero qué es la muerte en sí? por qué al mencionarla sentimos como una corriente de temor avanza por nuestro ser? como es que se ha logrado transformar en la villana que arrebata las oportunidades de los desafortunados a los que toma por sorpresa?

En primer lugar yo planteo algo, ¿Qué es la muerte sino el complemento de la vida? no es más que una continuación de la misma, su prolongación, su otra mitad solo que en otro aspecto diferente, no puede haber vida si no hay muerte, no puede haber un claro sin un oscuro; ver a la muerte como una malvada sería muy injusto, la muerte no es más que una renovación de lo que somos, de quienes somos, y de lo que hemos llevado arrastrando con nosotros a lo largo de nuestro camino; la muerte es liberación y redención; es por eso que, cuando llega lo último que damos nosotros es ese último aliento, esa última exhalación cargada de toda una vida (ya sea larga o corta) llena de las experiencias que hayamos alcanzado a recolectar.

No es una arrebatadora, es una liberadora; eso lo he dejado claro, pero sin embargo su visita siempre dejará ese pequeño trago amargo y lento, propio de su llegada.


Twitter: @dj_gomez94



sábado, 15 de marzo de 2014

Regreso y Despedida.


Pues nada, ha regresado; volvió desde la dimensión de donde se encontraba, de donde yo ya me había hecho a la idea de que se quedaría para siempre y de donde supuestamente yo había puesto punto final a su capítulo en mi vida.

Pero aquí está, nuevamente entre los vivos, nuevamente desempolvando los viejos recuerdos y falsas ilusiones que algún día me hice sobre nosotros, y que ingenuamente creí que había la mínima posibilidad de que se volvieran realidad, (qué es lo que sucede conmigo?) nuevamente se manifiesta como el fantasma que creí haber dejado atrás, vuelve a alterar mi equilibrio emocional para restregarme una vez más en la cara mis fracasos, hacerme caer en cuenta de lo que nunca logré, de lo que nunca le dimos la oportunidad de ser.

Has vuelto y qué se supone que deba hacer? has vuelto y tan solo con leer tu nombre vuelven a mi un sinnúmero de recuerdos que no hacen más que desear que la tierra me trague a mi y a todo rastro que haya dejado por este planeta, recuerdos de lo estúpido que era, y de las imbecilidades que hice por saber aunque sea que seguías respirando; no puedo mencionarlo sin tratar de no ver el suelo por la vergüenza, haber quedado simplemente como un adolescente intenso, estúpido y enamorado (cosa que juro nunca más volverá a pasar) ha sido el punto más bajo y denigrante en el cual haya podido caer.

Qué se supone que deba sentir? una parte de mi quiere hacerte mil preguntas y correr a tu encuentro; y la otra sin embargo (y la más sensata, creo yo) me dice que me siga quedando en las sombras, siga manteniendo mi perfil bajo y que deje ir de una vez y para siempre lo que nunca fue mío; así, fácil, rápido y de cierta forma indoloro, me sacude con una bofetada de realidad, y saben algo? está dando resultados, puedo decir que dejando de lado el hecho de que sufrí un pequeño colapso nervioso al recibir una señal tuya después de tanto tiempo, mi subconsciente emerge de la nada mirándome sobre sus lentes inquisidores como diciéndome "el tipo ya apareció, ¿era eso lo que querías?" y de repente, me di cuenta de que no me sentía de la forma que esperaba, al menos no era lo que me había imaginado.

Eso era todo lo que necesitaba, no había necesidad de más señales, estaba claro, estaba ahí; fue entonces que me pude percatar de todo el tiempo y energía desperdiciados en una causa que ya estaba perdida desde hace mucho antes. Supe entonces que era hora de aflojar los grilletes que mantenían a mi alma torturándose en la más hermosa y elaborada fantasía que mi cerebro había elaborado jamás, hay que reconocerlo, uno de sus mejores trabajos, tanto así que por un tiempo me hizo creer que esa era la realidad, que las cartas al fin habían de jugar a mi favor; pero que va, es bastante obvio que esta clase de cosas no van conmigo, y que lastimosamente no hay más que decir, simplemente, ciertas personas estamos destinadas a estar solas; pero eso no necesariamente significa que sea malo.

Es todo en cuanto puedo decir, si es que no he dicho todo ya, tú y yo nos resumimos a esto, a tres entradas en mi blog en las cuales cada letra, cada palabra y cada frase van dedicadas hacia ti en todas las maneras posibles, en cada una de ellas pongo todo lo que nunca fui capaz de expresar en persona, y que es probable jamás lo haga; pero que sin embargo están aquí, para que de algún modo u otro, si ya nuestros ojos nunca se volverán a ver, y el recuerdo de nuestras voces se vayan poco a poco apagando por el ruido de nuestras caóticas vidas, exista una prueba de que al menos esperé, aún cuando en el fondo sabía que era por algo que nunca iba a llegar. Y si en algún momento tus ojos llegasen a leer estas palabras, quiero que sepas que lo que nos pasó (sea lo que sea que haya sido) no pudo haber sido mejor. Gracias.

Yo estoy feliz por ti, seguramente tú lo estarás por mi, y nuestra rara y  "ficticia" historia termina con esta publicación.




jueves, 6 de marzo de 2014

Simplemente no le gustas



Así parezca un balde de agua fría, una de las cosas que más me ha gustado es ser sincero; creo que en parte se debe a que la verdad es cruel y quizás por eso lo disfrute tanto.

¿Qué sucede cuando esa "chispa" no enciende en el primer instante en el que nos conocemos? te diré lo que sucede... ¡N A D A!


y es que sin embargo algunas personas parecen simplemente no entenderlo; o son masoquistas o muy estúpidas, pero cuando un perro no te quiere no te vas a seguir acercando para terminar siendo mordido.

Creo que ese es el problema de muchos/as, el que todavía tienen un ideal poético de que su media naranja aparecerá por alguna mística razón en la estación de buses, o en la fila del almuerzo, o mientras vas a la tienda; que todo se de acompañado/a de música lenta de fondo y un ventilador mágico se encienda creando una leve brisa mientras sus ojos se entrelazan en un segundo que parece ser eterno, esbozando tímidas sonrisas que destellen ese brillo mágico que combinado con el de su mirada... (Ok me detengo antes de que tenga que dejar de escribir por ir a vomitar).

Creo que me hice entender bastante bien ¿no? simplemente esas cosas NO EXISTEN, y si aún crees que pueda llegar a pasar; querido/a deja de ver tantas películas románticas porque no son más que cuentos Disney para adultos.

No existe el príncipe azul y no existe la princesa del castillo; deberían tenerlo muy en mente al momento el que conocen a alguien que parece llenar todas sus expectativas, porque REGLA Nº 1: nadie llena nuestras expectativas a la primera cita. Tú estás viendo lo que quieres ver, o bueno, lo que él/ella quiere que veas, lo cual, obviamente lo hará parecer la persona ideal, olvidando así uno de los principios fundamentales desde la creación de los bares y cocktails: LAS APARIENCIAS ENGAÑAN.

Pero bueno, volviendo a nuestro tema inicial, SIMPLEMENTE NO LE GUSTAS!, creo que deja bastante claro lo que se quiere comunicar, y aunque no utilicemos esas palabras directamente solo porque aún queremos ser amables, siempre hay gestos que indican sinceramente que la atracción que sientes por esa persona es más nula que las dietas de una gorda. Esto sin embargo, no nos deja libres de quedar como unos completos y malditos "rompecorazones", "insípidos", "personas sin sentimientos", "perras", "cabrones" y muchos otros sinónimos que en su mayoría la gente suele usar para describirme. (lo se, son tan lindos ellos)

Ahórrate decepciones, malos ratos, metidas de pata y momentos vergonzosos; si tú le escribes con un "♥" y esa persona te devuelve respuestas de 4 palabras, demora en contestar, o por último, te ignora; es la señal de que debes llevar tus aires de conquista para otra parte. Es un método rápido, sencillo y eficaz de comprobar si la persona que te gusta está siendo recíproco/a contigo.

Sin embargo creo que la gente aún no sabe leer entre líneas, y prefiere armarse estúpidos e ilógicos episodios de novela mexicana en donde el amor les nace hasta en las piedras, ¿Qué clase de ridiculeces son esas? si no pasó en un inicio NO VA A PASAR EN UN DESPUÉS, no importa lo mucho que lo intentes, solo terminarás agotado/a y sin energías y sin ilusiones. (si es que aún te quedan algunas)

Aunque no niego que siempre es bueno para nuestra autoestima algo de atención, tampoco significa que tengan que exagerar; lo que estoy diciendo es que no saques finales felices en donde ni siquiera hay un prólogo. Si no pasó pues no pasó, supéralo.


Bájale a la intensidad
No te engañes solo/a
Ten algo de dignidad


Y todo saldrá bien.