martes, 1 de septiembre de 2015

Para ti (vol. II):

Discúlpame por no tener una frase bonita de introducción, ya me conoces, la raza no me da cuando se trata de ser detallista; pero como alguna vez te dije, por ti hago el intento.

No sé cómo ni por dónde empezar, más que con un GRACIAS, gracias por estar a mi lado, gracias por ser lo último que deseo ver al acostarme y lo primero que quiero ver al levantarme, de más está decir y recordarte lo feliz que me has hecho en todo este tiempo; eres eso que veía que les pasaba a todos menos a mi, pero mira cómo se van dando las cosas, aquí estamos.

Si te estabas preguntando por qué demoro tanto en responder, bueno, ya tienes la respuesta, estoy sentado tratando de articular las palabras para que algo decente salga de todo esto; y es que tienes un novio tan pendejo que se pone nervioso al momento de hablar frente a ti, y tiene que escribir todo lo que quisiera decirte porque es muy probable que olvide una parte si estuviera frente tuyo.

No sé si te has dado cuenta de que cuando se trata de cosas así, las piernas aún me tiemblan, la voz se me quiebra, los ojos se me mojan, y empiezo a tartamudear. Bueno es algo difícil explicar todo ese mar de emociones en palabras, pero aquí estoy haciendo mi mejor esfuerzo.

Creo que le estoy dando muchas vueltas al asunto, y me estoy olvidando de lo importante; TE AMO, creo que todo se resume en eso, quizás no tenga más que decir porque con eso ya lo digo todo. Te amo, ya vamos un año en el mismo camino, y pues, no lo hemos hecho tan mal (tomando en cuenta de que la mayoría de regadas vienen de mi parte).

Un año, y parece que he vivido más en este año que en toda mi vida, es curioso como puede llegar alguien y sin permiso invadir tu mente y tu corazón; tomar tus días y volverlos simplemente en algo extraordinario, no te miento cuando te digo que no cambiaría ni uno solo por nada del mundo.
Hemos pasado por muchas cosas, pero como todo problema, hemos sabido resolverlo juntos, y del mismo modo salir adelante. Necesito más de ti de lo que tú necesitas de mi, eres eso que me equilibra, eso que me mantiene con los pies en la tierra, pero al mismo tiempo eres eso que me hace soñar y volar alto, porque la verdad es que nada está completo si tú no estás ahí.

Y aunque no siempre esté en mis mejores días, que no quede duda de que te amo; que comprendas que a veces mi cerebro no produce la suficiente sustancia gris como para darme cuenta de que estoy siendo un idiota, aunque tampoco te culparía si decidieras un día irte, porque bueno, tampoco mereces soportar estas cosas.

LO QUE SI TE PROMETO, es que trataré de hacerte sonreír todos los días de tu vida, de que no todos los días serán malos, de que siempre voy a estar ahí para apoyarte y saberte dar un empujón cuando te estés quedando, caminar a tu lado, disfrutar esas pequeñas cosas que hacen cada día algo único.

Te amo, y aún espero que desees llegar a viejito conmigo (si me sigues aguantando).






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